Pregunta
¿La distancia a la ciudad es la misma para todos los que viven en el borde?
La periferia popular acumula
En Montevideo, el contenedor se pasa del plazo de recolección el 2% a 3% de los días en los municipios del centro y la costa, y el 21% a 24% en los del oeste y el norte. Entre barrios, el atraso y el índice de proximidad tienen una correlación de −0.85: donde la vida cotidiana queda lejos, la basura también tarda más en irse. Los reclamos se cierran en 17 días en la mediana en el municipio del Cerro y en 6 a 7 en los del Centro, el Prado, Malvín y Maroñas, y en Piedras Blancas el 62% de las personas tiene menos de 4 ómnibus por hora o ninguna parada.
En Bogotá, desde Usme se llega en una hora de transporte público a manzanas con el 17.5% de la población de la ciudad; desde Puente Aranda, al 46.5%. En Usme, el 60.5% de las personas tarda más de 30 minutos en llegar en transporte a una sede de salud pública. En Cancún, desde la subzona 8 se llega en 45 minutos de camión al 4% del empleo; desde la 1-A, al 61%.
La periferia cerrada también queda lejos
La segunda periferia es la de los fraccionamientos y conjuntos cerrados. En Cancún, quien vive detrás de una pluma llega en camión al 17% del empleo, la mitad que afuera, y tiene la primaria a 1,355 m caminando frente a 572 m. En Bogotá, el 71.1% de las manzanas residenciales de 1 ha o más son conjuntos en propiedad horizontal, y desde dentro la portería está a 76 m en la mediana. En el índice de las 17 zonas metropolitanas de México, los valores más bajos se repiten en la vivienda masiva de la periferia y en fraccionamientos cerrados de nivel alto.
Los números se parecen, pero las dos periferias no son iguales. En Cancún, el 68% de las viviendas tras una pluma tiene auto; en la subzona 7-B, de vivienda de interés social, sólo el 18%. Quien vive lejos y sin auto paga la distancia con tiempo; quien vive lejos con auto la paga con gasto. En Guadalupe, Nuevo León, el quintil de mayor nivel socioeconómico tiene menos servicios cercanos (15% con los siete a 15 minutos) que el de menor (24%).
Una lectura para decidir
Agrupar la periferia como un solo problema lleva a políticas equivocadas. La periferia popular necesita servicios públicos, transporte frecuente y operación urbana puntual; la periferia cerrada necesita accesos y mezcla de usos, y su costo lo pagan sobre todo quienes viven dentro. En las tres regiones, los datos permiten separarlas manzana por manzana.